miércoles, 16 de abril de 2008

रेफ़्लेक्षिओनर् एस विविर, परो विविर एस volar

La Vida

La vida, es como un libro en donde se anota en cada página la historia magnifica del individuo.

La vida, es la gran luz de los dioses, es analogía perfecta de la naturaleza, en la que los hombres son la medula ósea del hombre mismo y cuya cosmogonía invoca un pasado predilecto y perfecto.

La vida, es la magnificencia de las flores, de los pájaros, del agua y los colores, es andar y aprender, es soñar y comprender, es pasión, amor, pero encierra cierto grado de sufrimiento y distorsión.

La vida, es un regalo que a cada página nos deleita con su sabiduría, invitando a descrubir un mundo mágico a todo aquel que se atreve a ser libre y amar su propia naturaleza.

La vida para mi, eres tu hecho hombre y poeta, cognación de mi propia introspección, mi ¡investigación!

La vida, es la instrucción completa de blancas nubes flotantes, del león del norte, del oso del oeste, del tejón del sur, del lobo del este, que camina por un sendero lleno de polen, rociando en mis pies la belleza.

¡Porque, al final, en la vida señores, todo…todo ha sido hecho con belleza!

रेफ़्लेक्षिओनर् एस विविर, परो विविर एस volar

La Vida

La vida, es como un libro en donde se anota en cada página la historia magnifica del individuo.

La vida, es la gran luz de los dioses, es analogía perfecta de la naturaleza, en la que los hombres son la medula ósea del hombre mismo y cuya cosmogonía invoca un pasado predilecto y perfecto.

La vida, es la magnificencia de las flores, de los pájaros, del agua y los colores, es andar y aprender, es soñar y comprender, es pasión, amor, pero encierra cierto grado de sufrimiento y distorsión.

La vida, es un regalo que a cada página nos deleita con su sabiduría, invitando a descrubir un mundo mágico a todo aquel que se atreve a ser libre y amar su propia naturaleza.

La vida para mi, eres tu hecho hombre y poeta, cognación de mi propia introspección, mi ¡investigación!

La vida, es la instrucción completa de blancas nubes flotantes, del león del norte, del oso del oeste, del tejón del sur, del lobo del este, que camina por un sendero lleno de polen, rociando en mis pies la belleza.

¡Porque, al final, en la vida señores, todo…todo ha sido hecho con belleza!

martes, 1 de abril de 2008

पोर विक्टर मनुएल ग्रंदेस कोलूँगा...

Del tiempo.


¡shhh! El viento silva, los árboles se mueven, en el fondo los valles se estremecen, las nubes se devuelven, el sol comienza el descenso y sus colores candentes se desvanecen en un rojo pálido, un rojo turbio, un naranja premonitorio…Es la tarde.

En ella se cuentan las historias, pero, un cuento de verdad se presenta, sentado postrado en sus pensamientos, en el pozo se acurrucó, las seis de la tarde y el tiempo se desmoronó, ¿Por qué el no lo habrá notado? Y en ese instante se fugó.

“Lo que hacemos es el reflejo de lo que somos” alguien susurró, así comienza la introspección de las reminiscencias y un futuro que trabaja a la par de la hormigas preparando un invierno.

Cautivo, contento, sombrío, feliz, pensativo y descolorido, sin verso ni prosa en un viaje se alistó.

De pasiones, de historias, sin lugares fijos, ni temas o motivos, solo pensó, pensó y pensó y el tiempo lo encerró.

Así eres tu, hombre cautivo, un ángel sin destino en la cueva del olvido, eres tu, aquel que después de haber salido, en una fijación se obsesionó, con lugares, formas, personas equivocadas, con discurrencias de verdades, controversias lamentables, sentimientos pasionales y una defensa en posición.

Solo la mejor estrategia podría vencer y en ello pensaba el, sentado junto a un pozo por tiempo indefinido, mil tardes contempló, muchos colores y formas conformo, volando, volando, dibujando sancionando así se la pasó.

Un cuento sin tiempo ni forma, sin forma ni cuerpo, de cuerpo e introducción, de esas un final, sin final pasional… solo cosas fugaces, obsesiones triviales, como hablar de ti, de nadie, de nada, de todos, de mi, del mundo; este es mi cuento, el cuento del tiempo, de la tarde, de los colores, del yo…

martes, 18 de marzo de 2008

ESTOY ENAMORADO JA JA JA

HISTORIA DE UN HOMBRE QUE SE ENAMORÓ, ENTREGÓ Y AL FINAL NO SE SABE QUE FUE LO QUE SUCEDIÓ.

Había emociones, pero no sentimientos. Esos, son algo que dejo tiempo atrás, fue un robo, una persona se los llevó.

La dueña de su vida en una noche de complot lo confiscó, y un instinto de desesperación invadió los agujeros de su mente, esos hoyos negros que se abren y dejan huecos.

Una mañana este hombre despertó, simplemente sollozó. Lloró a lágrima abierta en medio de su pesar, platicando al tiempo y silencio su pena logró ahogar, como un violento resplandor que lo hizo alzar.

“¡Oh, señor!, ¿porqué perder la razón por una pasión?
¿Qué sollozo yo?, ¡si tú me has visto peor!
¿Qué reclamo, dime por favor, qué reclamo?
¿Qué miro, qué pienso, a quién amo?, si esto es más complicado.
No son matemáticas, no es filosofía,
Es un sentimiento que se ha vuelto melancolía.
Es una razón, es mi declaración,
Lo más sutil de mi pasión, la voz de mi corazón.”

A grito y manotazo, así logró desahogarse, huyendo corriendo logró perpetuarse y del cielo lágrimas cayeron, y del cielo luces se encendieron, siguieron su luto, siguieron sin rumbo, volando, cabalgando sin triunfos.

“¡No me obligues a seguir!,
¡No me pidas desistir!”

Pero él no lo escucho, y en un descuido, a un mundo nuevo lo transportó. Una gran travesía le impidió envejecer y con esperanza y fe se logró convencer, un siglo pasó y el viaje terminó, el tiempo nadó con el metabolismo, jóvenes nacieron, mujeres emergieron, en la bruma, en el césped, en la Vía Láctea siempre convivieron.

“Eres mi inspiración, yo que fui un simple mortal, escribo a diario mi historia tratando de encontrar la mentira evidente de una alucinación sideral, ancestral como tú y yo, reina de la noche y dueño del trono del sol.”

Algunos sostienen que su vida fue fatal, pero muchos otros afirman que de ese momento en adelante fue mejor, transmigró y no se ocultó, y en aquel viaje un nuevo amor le susurró, sin nostalgia, sin tristeza, con vida y alegría, suspicacia y sin malicia nuevamente se entregó, entonces él lo tomó, y en una noche de pasión, esos dos seres viajaron al sol, la luna simplemente los observó y de envidia lloró, porque el amor que demostraron se fundió, en la tierra los colibríes injertaron, el cenzontle canto y el ruiseñor a la par de las notas se les unió, las flores nacieron, el agua se elevó, las piedra corrieron, los animales vivieron, la naturaleza en sublime armonía se coronó después de aquel glorioso momento.

“El estar enamorado, puede ser lo mejor que me ha pasado, te miro de negro, y te desnudo con mi aliento, inician las miradas y una falda resbala, la blusa nos estorba y la camisa desabotonas, me observas, te veo, acaricias mi cuerpo y me dejas perplejo, retiro con malicia el cabello de tu rostro, veo ingrávido tu cuerpo y me exito al momento, sonríes yo me evaporo, cierras los ojos y mojas mi pecho, me besas y yo te quiero, muerdes mi oreja y más me acerco, tomo tus senos salen los destellos, bajo mi mano y tu retuerces el cuerpo y en ese movimiento llego al monte de venus, nervioso, sudoroso, enamorado, “¡oh! bendita Beatriz”, así susurro tu nombre y penetro tu cuerpo y tu de arriba abajo te mueves, de pronto un rasguño marca el tiempo ¡ah! Mi quijote, mi Dante, mi Ulises, mi Homero si esto fuera eterno con gusto muero”.

Fueron sus últimas palabras, ambos perecieron, el amor fue tan grande que del sol nunca volvieron. A diario me levanto, finiquito el cielo, veo sus colores y en ellos pienso, ¡ah! Esta es la historia de un hombre que se enamoró, entregó y al final no se sabe que fue lo que sucedió.

viernes, 29 de febrero de 2008

Existencia.

Tu existencia es manifestación de mentalidad divina
En ti, todo es mente
Que existe en estado de conocimiento abstracto
De creación, armonía y movimiento.

Esa es la esencia por la cual
Yo soy el que soy
Donde andando palpito trotando
Donde mirándote corro llorando.

Y entonces, este conocimiento de ti
Varía en razón indirecta del sentir
Del grado de conciencia e ignorancia
En proporción directa del grado de inconsciencia.

Por eso digo y diré que vivo diciendo:
Dándote conocimiento-camino soñando
Recibiendo sabiduría-vivo bailando
Pidiendo escolástica-voy sin rumbo cantando…

…ingenuo de ti…viviré añorando.

martes, 19 de febrero de 2008

Tratando de escribir un mensaje por celular, a mi mente llegó la imagen de un viejo personaje, una declaración de amor de hace algunos años.

Encontrándome de vacaciones, visité a mi antiguo profesor de biología en el bachillerato, platicaba dentro del laboratorio, cuando la vi ¡¡¡entrar!!!, ¡radiante!, no, ¡despampanante!, tampoco, un poco desalineada pero muy, muy interesante, lo que de ella más me llamó la atención, fue su manera tan peculiar de expresarse, sus ojos, grandes y profundos, negros como la noche pero llenos de luz como un sol, ella sola como una estrella en la penumbra de la noche, única, tan única como ella.

Provoqué una pequeña charla, solo por un momento ya que tenía que retirarse a su casa, le acompañe a la parada de autobús y ¿saben?, ¡me encantó!, no puedo negar que esa despedida me atrapó.

Durante dos días consecutivos salimos, fuimos al cine, tomamos café, visitamos algunos museos, ¿raro no?, fui a sus ensayos de danza, me atrapó, no lo niego, me atrapó, pero mi tiempo se agotaba, tan solo dos días quedaban para que mis vacaciones terminaran, solo dos días!!!, y yo sentía que no podía irme sin antes decir lo que en mi había despertado, así que justo un día antes de partir, me dispuse a hacerlo, debía decírselo, pensé como hacerlo y en ese momento delgadillo apareció, lo escuché y pareció caer del cielo, las palabras perfectas, la música perfecta, el momento , todo, así que corrí, agarré los discman, el disco y volé a su encuentro, cuando a la escuela llegué, no la encontré, pregunte y pregunte y al no hallarla me desmoroné, al regresar veo que está a punto de tomar el autobús, le grite y ella bajo, le dije que no podía irme sin decirle algo y que en Delgadillo encontraba las palabras y la forma, que lo que sentía estaba ahí,, que escuchara, que oyera, y al final me dijera que pensaba.

Me miró, sonrió, agarró los audífonos y escuchó, ¡tres canciones, solo tres canciones! Bastaron para que ella diera su opinión, me miro a los ojos y dijo…-Víctor, ¿es esto lo que en realidad piensas?-..., conteste…-si-… solo esto dijo…- que así sea.

Y después de ese gran momento tres hermosos años llegaron del firmamento e iluminaron mis tormentos.
…”Cabalgo sobre sueños innecesarios y rotos, prisionero iluso de esta selva cotidiana”…, así inicia esta canción, y continua,…”navego en el mar de las cosas exactas, clavado en momentos de semánticas gastadas”…, entonces inicio una descripción real y ficticia en rededor de lo que fue una gran ilusión.

Sus ojos, grandes y redondos, podría decir que parecen dos luceros, llenos de luz y forma, a través de sus ojos se puede ver el mar, azul como él solo, profundo como el cielo, su boca, esa que hace juego exacto a las dimensiones de su rostro, con labios rojos y carnosos como cerezas, mejillas afiladas, tersas, blancas, ligeramente chapeadas por el viento, sin maquillajes hacen ver que la más fina seda parezca imitación ante ellas, cejas perfectas sin descripción alguna, cabello largo como rayos de sol, cual mina de oro, por tanto puedo decir que su rostro convierte la noche en un poema de amor.

La sigo observando y ese caminar absorto y tranquilo reflejan la impetuosidad y ansia de su espíritu, su alma se refleja perfectamente en su mirada, y su cuerpo… ¡ay!…no habría metáfora alguna para describir cuan perfecto es, al final de cuentas ella está viva, y pueda ser que no viva por mí, ni para mí, pero está ahí, tan perfecta como el milagro de la creación en el sitio y momento exacto.

En ella todo es divino, aunque no del todo perfecto, pero parece una diosa de Nilo, una afrodita Urana, al verla montar a caballo, puedo ver su sonrisa y saben, me cautiva, en movimientos pragmáticos, su cabello pulula el campo y este florece a su paso, cada momento en que avanza con su corcel, perpetua la atmosfera, observando siempre al horizonte como queriendo llegar al mismo sol de donde tal vez ella vino.

Cuando despierto, me siento intranquilo, triste, pensativo, porque toda esta mágica ilusión fue sólo eso, un alucine de mi mente y de una mujer casi perfecta, mi paloma querida que levanta el vuelo y lleva el viento por los confines del universo, posiblemente a reunirse al paraíso perdido, al cual pertenece, que yo… yo sólo anhelo.